Algo que genera mucho ruido en los proyectos en la falta de comunicación efectiva entre proveedor y cliente.
A menudo parece que cliente y proveedor hablan idiomas distintos. El cliente habla de «su libro», poniendo ejemplos muy concretos de su actividad (que sólo él conoce), y el proveedor habla de «su ERP» (sin tener en cuenta que el cliente apenas lo conoce aún).
Así que las reuniones van pasando y se tiene el conocimiento «cogido con pinzas». El cliente entiende las explicaciones parcialmente, y el proveedor entiende los procesos de su cliente también parcialmente.
Y cuando se dispone del sistema en funcionamiento es cuando aparece el impacto de estos déficits de comunicación. A menudo implica re-explicar, rehacer o re-ajustar un proceso, incurriendo en tiempos extra que se podrían haber evitado.
Si todos nos concentramos en hablar en un mismo «idioma», sin exceso de tecnicismos y con una estrategia TOP-DOWN (de lo más general a lo más específico)
Por otro lado, una buena elección del canal de comunicación también ayuda: Hay veces en que es conveniente enviar un WhatsApp, hay veces que es conveniente enviar un mail, otras llamar, otras directamente tener una sesión presencial.
Lo que debería estar prohibido es enviar «tochos» de documentos de más de 5 páginas. Nadie se los lee (con la atención necesaria).
En resumen, es importantísimo comunicar bien. Porque todo lo que ocurre en un proyecto nace de la comunicación entre cliente y proveedor.
